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Los tres errores más frecuentes de las startups en su comunicación online

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Seguro que antes de lanzarte al emprendimiento y montar tu propia startup le diste vueltas y más vueltas a todos los aspectos clave: estructura, financiación, proceso de venta, herramientas… Ahora, haz memoria, ¿pensaste también en la comunicación de tu proyecto? 

Si la respuesta es no o “no demasiado” tengo que decirte que no estás solo. Es algo muy habitual tanto en empresas que empiezan como en otras ya consolidadas: dejar la comunicación para el último momento, improvisarla e, incluso, aplazarla sine die. 

Si has llegado hasta aquí y estás leyendo este post es porque te preocupa la comunicación que se realice desde tu startup y quieres hacerlo lo mejor posible. Enhorabuena, has iniciado el camino del éxito: el de la planificación de una estrategia de comunicación sólida, coherente y, sobre todo, efectiva. 

Hoy vamos a hablar de tres errores muy, muy frecuentes que las startups que empiezan suelen cometer respecto a su comunicación. Seguro que el primero ya te lo imaginas: 

Error 1. No pensar antes en la comunicación y arrancar sin una estrategia clara

Voy a contaros la historia de Carla. Carla tuvo una magnífica idea para desarrollar una empresa con viabilidad y escalable. ¿Qué es lo primero que hizo? Evidentemente, buscar la manera de llevarla a cabo: financiación, apoyo, equipo, desarrollo tecnológico… Meses y meses hasta lanzar un producto o servicio viable al mercado y, cuando ya había realizado su primera venta, un día, mirando Instagram, se dio cuenta del potencial que podía tener esa red social para su empresa. 

Al día siguiente, dedicó la primera media hora de la jornada a abrir cuentas de la empresa en Instagram, Linkedin, Facebook, Twitter… hasta creó un canal de YouTube. El primer día publicó el logo y un feliz “¡Ya estamos aquí!”. El segundo día, con una foto de recurso, contó a lo que se dedicaba su empresa. El tercer día no le dio tiempo a publicar nada, el cuarto, no se le ocurrió qué más contar, el quinto día se fue fuera y no pudo hacerse cargo de las redes sociales. 

A los diez días, aún no había retomado el hábito y para colmo, vio cómo los medios de comunicación publicaban una noticia sobre la startup que había creado una compañera de clase, ¿por qué nadie hablaba de ella y de su proyecto? Y, ¿dónde estaban los cientos de seguidores en redes? Se dio cuenta que no sabía qué contar ni cómo hacerlo y que tampoco tenía tiempo para pensar demasiado en ello. 

¿Te suena esta historia? Es más frecuente de lo que nos imaginamos. Seguramente la compañera de Carla había aparecido en los medios porque su empresa había diseñado una estrategia previa de comunicación que incluía la puesta en contacto con periodistas para dar a conocer el proyecto en el momento y de la forma que más les interesaba.

¿Ves por dónde quiero ir?

En la comunicación, tener una estrategia para saber a dónde queremos ir y un calendario de acciones para concretar cuándo queremos hacerlo es indispensable y el camino más corto para conseguir tus objetivos. 

Error 2. Limitar la comunicación a un único canal

Cuando diseñamos una estrategia de comunicación para una startup es importante tener en cuenta a todos los públicos objetivos a los que queremos dar a conocer nuestro proyecto. Por un lado, los clientes pero, por otro, también están los posibles inversores. 

Dos públicos totalmente diferentes que requerirán de estrategias y acciones diferentes y, por supuesto, de canales diferentes. 

Limitar la comunicación a un único canal (ya sea Instagram, la web, los medios tradicionales o la newsletter corporativa) puede ser un error fatal porque te impedirá multiplicar tus impactos y llegar a perfiles tan diferentes como los que tu proyecto necesita. 

Con esto no queremos decir que debas estar en todas las redes sociales y comunicarte por tierra, mar y aire, pero sí que diversifiques los canales para tener la mayor parte del espectro cubierto. 

Error 3. No contar con la colaboración o asesoramiento de un profesional

Este es un error que no se limita a las startups, como supondrás. Es muy habitual que las empresas, los comercios, los profesionales… se lancen a realizar la comunicación de sus proyectos, sobre todo en redes sociales, de manera totalmente amateur y sin una estrategia detrás. 

¿Es un gran error que hará que la empresa se hunda? La verdad es que no (salvo en casos de crisis reputacional que no se ha sabido abordar adecuadamente), pero sí es cierto que, o bien no alcanzará nunca los objetivos marcados, es decir, que el tiempo y los recursos destinados a comunicación servirán de muy poco, o bien tardará mucho más en conseguirlos. 

Hoy en día, existen muchas fórmulas para conseguir elaborar una estrategia comunicativa con fundamento y viable.

Desde integrar un departamento de comunicación propio hasta externalizar este servicio pasando por contar con profesionales que realicen asesorías o consultorías personalizadas que te ayuden a comprender las claves de una estrategia efectiva y a ponerla en marcha. 

Nuestro consejo es que estudies el impacto económico de dedicar tiempo y recursos a una comunicación ‘do it yourself’ (hecha por ti mismo) con la posibilidad de escasos o nulos resultados y la de dedicar parte del presupuesto a contratar profesionales de la comunicación que te ayudarán a conseguir tus objetivos mucho antes. 

¿Qué opción crees que saldrá ganando? 

Consigue hablar cara a cara con tus clientes

 

Celia Dubal

Celia Dubal García Directora de cuentas